Nuestro Señor me llama ahora con la alegría de su suave voz y con su santo susurro de amor, diciendo, “Ven a mí, hija mía, y que la gloria de mi corazón llene hoy tu corazón de amor y la luz de mi santa misericordia te guíe”.”
‘Sí, Señor, no es mi voluntad, sino la tuya. Que la gloria de tu amor me guíe en este día y te doy gracias por haberme llamado’.’
“Sí, hijo mío, ha llegado el momento de seguir los pasos de mi luz y permitir que el Espíritu Santo llene tu corazón con la luz de la verdad, la humildad, la alegría y la paz. Porque es a través de la humildad de mi amor que cumplirás tu misión”.”
‘Señor, guíame y prepárame para mi misión en Chile, para que se cumplan tu corazón y tu palabra. Guíame en todo para tu gloria’.’
“Sí, estoy contigo, hijo mío. Alégrate y da gracias a Dios, nuestro Padre, que tanto te ha dado. Confía en que su amor misericordioso será tu fuerza”.”
‘Oh santa fuerza del Espíritu, ginfúndeme valor y líbrame de todos mis temores en la santidad de tu amor para que, mi eterno Espíritu de Amor, me lleves cada día a nuevas alturas para gloria de nuestro Padre. Consúmeme en tu amor’.’