“Hijo mío, dame hoy tu corazón. Y cantemos una nueva canción de amor y gratitud por todo lo que nuestro Padre te ha dado.”
‘Señor, que derrames tus gracias y bendiciones sobre mí, expande mi territorio, mantén tu mano sobre mí y protégeme del mal para que no cause daño a los demás. Protégeme en la gloria de tu amor y te doy gracias por cada bendición recibida a lo largo de mi vida’.’
“Hijo mío, te he dicho que reces por gratitud, pues el enemigo desea robarte toda gracia y bendición para destruir tu alma, pero no se lo permitiré. Deja que tu corazón esté en paz en mí. Deja que tu corazón esté en paz en la gloria de mi amor y de confiar en que yo te daré todo lo que es bueno. Búscalo con todo tu corazón”.”
‘Lo único que sé, como dijo David, es que habitaré en la casa del Señor para siempre.’